martes, 26 de julio de 2016

Mi heroína: su mami

Mi heroína. Así es como considero a la madre de Mireia.

Con la muerte de Mireia todos hemos perdido. Mis padres y mis suegros, a su nieta; mi hermano y mis cuñados, a su sobrina; sus primos a más que una prima, a una hermana; mis amigos, que también son tíos, a su sobrina; los amigos de Mireia a su “mejor amiga para siempre” (MAPS); mi yaya, a su bisnieta...Yo no solo he perdido a mi hija sino que he perdido mi motor, mi ilusión, mi vida, mi felicidad, mi porqué de vivir aunque hay que seguir hacia delante. Sé que el dolor no se puede medir y que cada uno lleva su dolor como mejor puede. Pero de lo que si estoy convencido es que para una madre enterrar a su hija es desgarrador.

En esta entrada quiero hacer un homenaje a la madre de Mireia, Merche. Y en su figura, quiero hacerlo extensivo a todas y cada una de esas madres que sufren y sufrirán la muerte de su hijo.
Desde hace ya un tiempo que vengo escuchando la canción de Antonio Orozco “Mi héroe” que me ha inspirado a escribir esta entrada. Esa canción empieza de esta manera: “jamás, la vi mirar al miedo con tanto coraje. Jamás, ganar una partida tan salvaje, y yo, aun llevo tus consuelos de equipaje”  "Se pueden llenar los siete mares de valientes y nunca llegaría a parecerse ni a un cuarto del valor que tú sostienes. Si mi amor, se puede, tener el sacrificio del más fuerte y nunca llegaría a parecerse ni a un cuarto del poder que está en tu mente" Eres mi héroe (heroína), no solo por cómo estas enfrentándote al duelo, sino por todo lo que has hecho por nuestra hija.


Merche, cariño, cuando supimos que íbamos a ser padres estábamos entre contentos y asustados, pero sobre todo felices. Como todas las mujeres fuiste aguantando el embarazo como una campeona. Intentaste dejar de fumar (estabas insoportable eh, jeje). Engordaste mucho y más. Aguantaste la “cabezonería” de nuestra hija que no quería nacer. Aguantaste el frío del invierno y el calor brutal de Zaragoza de ese mes de julio y agosto. Sufriste las contracciones hasta que vino tu héroe (así le llamabas) a ponerte la epidural. Me tuviste que aguantar durante el parto mirando el monitor de las contracciones y diciéndote “ahora viene una” (pesado que fui).
Y nació Mireia. Y a los dos meses tuviste que volver a trabajar. Criabas a Mireia con la ayuda de los yayos y de tu hermana (que estaba embarazada de Elsa). Yo me encargaba de nuestra peque los fines de semana porque por trabajo estaba toda la semana fuera. Mireia crecía y siempre estabas tú, su mami.

Nos divorciamos en el 2009 porque se acabó el amor de pareja. Y solo nos pusimos una condición: llevarnos bien por nuestra hija. Ella no tenía que pagar que sus padres ya no se quisieran. Era nuestro problema, no el suyo. La felicidad de Mireia era lo primordial. Era básico. Y así lo hicimos. Formamos un gran equipo.

Pero la vida, Merche, nos ha dado una puñalada. El puto bicho nos mató a lo que más queremos, a nuestra hija. ¡Maldito seas! Pero además, el puto bicho se cebó contigo y te hizo el peor regalo de cumpleaños que se puede dar. Ese 24 de septiembre del 2015, tu cumpleaños, fue cuando nos dijeron por primera vez que Mireia estaba grave. Ese día fue cuando le pregunté a la doctora si Mireia se podía morir y nos dijeron que no podían descartar esa posibilidad. ¡Vaya mierda, eh!
El puto bicho hizo su trabajo, y si doce años antes sacábamos a nuestra hija llena de vida del mismo hospital, doce años después, en aquella trágica madrugada del 25 al 26, tuvimos que dar el consentimiento para que la desenchufarán. A esto lo llamo crueldad.

Merche, cariño, no te lo mereces. No nos lo merecemos. Nadie se lo merece. ¡Nadie!
Merche, cariño, somos un equipo. Hicimos un trabajo espectacular, brutal. Un orgullo de hija.
Merche, cariño, gracias por hacerme padre de Mireia, por darme una hija, por criarla, educarla, reñirla, jugar con ella, ayudarla a estudiar, hablarla, aconsejarla, darle de comer, de vestir, aguantar sus rabietas, su preadolescencia...gracias por hacer que Mireia fuera feliz, que disfrutara de la vida, que fuera una buena y gran persona con mucho amor.  


Gracias Merche, Gracias mami. Gracias de corazón. 
TE QUIERO.


#MireiaTeQuiero